Intenté que no me condicionara las malas críticas que había leído . Me gustan las pelis de Coixet, sabía que Mapa de los Sonidos de Tokio no me decepcionaría del todo. Me encanta el entusiasmo de esta directora , su manera de contar las cosas, la música que elige , así que entré en el cine y me olvidé de todo. Me centré en disfrutar las casi dos horas de metraje y lo conseguí. Me perdí entre ese mapa de sonidos y me deleité escuchando esa maravilla de melodías como OneDove, FlowersForYulia,La vie en rosa... Me encantó la belleza enigmática de RinkoKikuchi, su manera de andar y sobre todo de comer, vamos que me entró un hambre.., El que no me gustó nada pero nada fue SergiLópez, este hombre hablando francés tiene un pase pero con ese inglés... . Lástima que no eligiera a TonyLeung para ese papel , lo habría bordado y en vez de vendedor de vinos catalanes, vendedor de Ng Ka pi que mola más En cualquier caso, ni caso a los críticos, Coixet ¡a por ellos!
Me ha gustado mucho ver a Sorolla en El Prado. Una amplia e interesante exposición que no hay que dejar de ver, pero para mí el verdadero placer es ver a Sorolla en su Casa Museo, casi en silencio, con poca gente, un domingo por la mañana cualquiera; así me gusta verle, atrapar la luz de sus lienzos, cegarme con el color azul, saborear el Mediterráneo e impregnarme de la atmósfera familiar que emana todo el museo. Fue un pintor prolífico pero estoy segura que le faltó tiempo,"No hay nada inmóvil en lo que nos rodea. Hay que pintar deprisa, porque ¡cuánto se pierde, fugaz, que no vuelve a encontrarse!". Sus cuadros hay que mirarlos despacio, retener la mirada en cada pincelada y flipar con su belleza.
essere sinceri in questo mondo sembra un difetto, forse abbiamo bisogno di illudirsi a un sonrriso bello ma vuoto e dimostriamo la nostra debbolezza nell accetare di fingere e diventare come loro, una rosa di plastica.
ahora un video divertente : una portuguesa, un turco y tres españolas profanando la sacra pompei bajo el calor napolitano del mes de junio. Ojo al dato!!!
Soy un gato feliz. ¡Ah, recuerdo cuando vine a esta casa!. Me gustó, me gustó mucho, pero sobre todo me gustó cuando llegó Sara, la más "cuerda" de los que habitan en ella. Me llama gato y me trata como lo que soy, ¡un gato!. No como la mamma que me llama "Niño". ¡Niñooooo!, me grita y a mi me da de todo, ¿mira que llamarme niño...?. ¿Qué van a pensar los gatunos del barrio?. Menos mal que Sara la llama al orden y le dice: "¡mamá, recuerda...es un gato!". Me gusta todo de Sara, como me acaricia, como se ríe, como me mira..., hasta su cuarto, ese ¡follón! lleno de libros y dibujitos; también me gusta tumbarme cerca de ella, escuchar su música en francés y verla dibujar. Lo más divertido es cuando llega la hora de irse a la cama, Sara se acuesta y llega la mamma a darle besitos, subo corriendo y me tumbo al lado de las dos, siempre igual, el mismo monólogo de la mamma, bla-bla-bla-bla, empiezo a dormitar con el rum-rum de su voz...hasta que Sara levanta la cabeza y le dice: "mamá, ¿ no te cansas de hablar?", entonces salgo de mi sopor y ...¡ todos a dormir!, me tumbo en mi cama, cierro los ojos y digo: "¡¡hasta mañana Sara y que cumplas muchos más!!".
martes, 26 de mayo de 2009
El encanto de la sencillez
Di Gregorio nos invita a compartir con él y con sus cuatro octogenarias actrices amateur un día de fiesta en el caluroso mes de agosto en Roma. Pranzo di ferragosto es una comedia melancólica, escrita, dirigida y protagonizada por Gianni Di Gregorio donde en toda la cinta se respira autenticidad gracias al elenco de actores que en ella participan y que se interpretan a ellos mismos. Gianni, un trasteveriano (hijo de su mamma) entrañable y tierno, vestido de esa soledad inalterable que tal vez tengan los "perdedores" como él, centra su vida en cuidar a su mamma, en saborear con fruición una copa de vino blanco o una pasta al horno. Su resignada y tranquila cotidianidad se verá alterada por un acontecimiento que le hará salir del letargo durante dos días. Una pelipequeñita (dura 75 minutos) pero muy interesante donde volvemos a disfrutar de Roma subidos en una vespa.